Casi no me aguanto las ganas de llegar acá para contarte lo que ha pasado. Digamos que ni yo me lo explico, pero lo entendí como una de esas sencillas recetas de cocina. Me ha llenado de gozo que casi no puedo con esta excitación que me produce este encuentro.
Y a qué no sabes de quien hablo. Te contaré breve porque ya quiero escupirlo. Me encontraba yo bañando, sí, no te sorprendas, me estaba yo bañando y mientras lo hacia pensaba. Pensaba como siempre lo hago, todo el tiempo, mi cerebro nunca tiene tranquilidad ningún instante, pero bueno te decía, estaba yo bañándome cuando en una de esas reflexiones de la vida que uno hace mientras se talla, con esa agua calientita cayendo por todo el cuerpo, me encontré conmigo.
Así como lo lees, me encontré con el yo que andaba perdido desde hacia mucho tiempo atrás, tanto que ya perdí la cuenta de cuanto fue que paso desde entonces. Al principio me salude con algo de extrañeza, pensé que quizá era solo una ilusión, pero cuando caí conmigo, me di cuenta que se trataba de mipersona. Fue fabuloso, sigo igual que antes y parece que el tiempo no paso en mí, de hecho el tiempo me había asentado bien, como los buenos vinos, maduritos, maduritos.
Me dijo que me extrañaba, y yo no pude ocultar mi emoción. Hacia tanto tiempo que no nos veíamos, así tan de cerca, que ya casi lo olvidaba, pero al verlo, al sentirlo supe que no había nada entre nosotros, nada que nos impidiera estar juntos de nuevo otra vez, y con algo de suerte para siempre.
No quise reclamarle el por qué se fue tanto tiempo, su cara parecía decirme que las cosas a veces así tienen que ser, y ahora lo comprendo perfectamente. De pronto sentí como se igualo al agua y comenzó a resbalar por todo mi cuerpo apoderándose de el. Ya no dijo más y ahora soy todo suyo. No sé porque se fue de mi tanto tiempo, pero reencontrarlo a sido lo mejor que me pudo pasar en este momento. Me devolvió la certeza y la emoción de comenzar sin importar lo que él o yo hayamos hecho de nuestras vidas, me perdonó sin ni siquiera un reclamo y ahora estamos muy tranquilos.
Es mas… hasta decidimos escribirte esta carta, no podíamos dejarte fuera de esta unión. Ojala que tú puedas ser parte de esta nueva etapa que ha desencadenado este reencuentro, sería muy satisfactorio compartirla contigo.
Ahora te tengo que dejar, tenemos muchos planes ya para mañana. Creo que ya no habrá mucho tiempo para hacer lo que antes yo hacia, el me ha recordado una vida que había dejado atrás pero que con muchísimo gusto hemos fraguado continuar.
Y a qué no sabes de quien hablo. Te contaré breve porque ya quiero escupirlo. Me encontraba yo bañando, sí, no te sorprendas, me estaba yo bañando y mientras lo hacia pensaba. Pensaba como siempre lo hago, todo el tiempo, mi cerebro nunca tiene tranquilidad ningún instante, pero bueno te decía, estaba yo bañándome cuando en una de esas reflexiones de la vida que uno hace mientras se talla, con esa agua calientita cayendo por todo el cuerpo, me encontré conmigo.
Así como lo lees, me encontré con el yo que andaba perdido desde hacia mucho tiempo atrás, tanto que ya perdí la cuenta de cuanto fue que paso desde entonces. Al principio me salude con algo de extrañeza, pensé que quizá era solo una ilusión, pero cuando caí conmigo, me di cuenta que se trataba de mipersona. Fue fabuloso, sigo igual que antes y parece que el tiempo no paso en mí, de hecho el tiempo me había asentado bien, como los buenos vinos, maduritos, maduritos.
Me dijo que me extrañaba, y yo no pude ocultar mi emoción. Hacia tanto tiempo que no nos veíamos, así tan de cerca, que ya casi lo olvidaba, pero al verlo, al sentirlo supe que no había nada entre nosotros, nada que nos impidiera estar juntos de nuevo otra vez, y con algo de suerte para siempre.
No quise reclamarle el por qué se fue tanto tiempo, su cara parecía decirme que las cosas a veces así tienen que ser, y ahora lo comprendo perfectamente. De pronto sentí como se igualo al agua y comenzó a resbalar por todo mi cuerpo apoderándose de el. Ya no dijo más y ahora soy todo suyo. No sé porque se fue de mi tanto tiempo, pero reencontrarlo a sido lo mejor que me pudo pasar en este momento. Me devolvió la certeza y la emoción de comenzar sin importar lo que él o yo hayamos hecho de nuestras vidas, me perdonó sin ni siquiera un reclamo y ahora estamos muy tranquilos.
Es mas… hasta decidimos escribirte esta carta, no podíamos dejarte fuera de esta unión. Ojala que tú puedas ser parte de esta nueva etapa que ha desencadenado este reencuentro, sería muy satisfactorio compartirla contigo.
Ahora te tengo que dejar, tenemos muchos planes ya para mañana. Creo que ya no habrá mucho tiempo para hacer lo que antes yo hacia, el me ha recordado una vida que había dejado atrás pero que con muchísimo gusto hemos fraguado continuar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario