“Que bonitos ojos tienes”
Un poco de seguridad mía, dos miradas y otro hombre aún más atractivo que el anterior; después… La copa gratis de un extraño.
Que bonitos ojos tienes me dijo…
Mi acompañante anterior; molesto.
¿Yo?
Pensando en ti
La propuesta oculta de ser el amante de un tipo con más de tres años de relación con su pareja ¿Y yo? No olvidaba esa escena de nosotros.
El coche a más de 120 y el cinturón presionando mi casi inerte cuerpo.
Su mano en mi pierna
¿Yo?
Me miro en el espejo con una sonrisa malévola mientras descubro mis dientes que tanto le encantan.
Lo miro con orgullo y vanidad pensando en lo mucho que podemos divertirnos.
¿Yo?
Aburrido por no estar contigo.
Una desviación al oxo y como buen caballero pregunta si deseo algo.
¿Yo?
Respondo que cigarrillos por favor.
¿El?
Sonríe sacando una cajetilla de malboro que me obsequia con algo de cinismo.
Los detesto.
La noche parece prolongarse, el celular suena y de nuevo no es el mío. La llamada numero quince de algún sujeto que no se resignará a perderlo.
¿Yo?
Bajo el espejo de su auto envuelto en algo de soberbia e inseguridad.
Sube su mano mientras termina de hablar con un dulce tono al que supongo debe ser el otro.
¿Yo?
Muevo los ojos haciéndolo creer del gran acierto con su decisión.
Enciende mi cigarro.
¿Y yo?
Recuerdo aquella vez que no me dejaste fumar.
El auto nublado de humo.
¿Mi mente?
Cada vez más clara.
Tres elogios a mi ego y mi mano ya esta entre la suya. La música muy alta y el aire parecen embriagar el momento.
¿Yo?
Pienso en donde estarás.
Jamás dijiste algún halago para mí, al menos no, como lo que acostumbro a oír.
Ayer los volví a escuchar.
Ahora tengo lo que quiero. Pero de nuevo solo.
Me lastimaste en donde más podía doler. Mi vanidad.
Asqueroso motor que te lleva a no sé donde con quien sabe quién.
Hoy te perdone, ¿Tú?
Lejos de aquí.
¿Yo?
Camino a mi vida. A seguirme divirtiendo mientras me aburro pensando en ti.
“Nunca hallarás alguien como yo.”.
¿Yo?
Jamás encontrare a un compañero como tú.
Ahora encenderé mi último cigarro. Aprehenderé a seguir como siempre lo he hecho. Sonreiré como solo yo lo sé hacer.
Miraré con la mirada que te enamoré.
Tú seguirás y encontraras a quien te sepa valorar.
Nunca cometerás lo errores que tuviste conmigo. Aprenderás a leer los pensamientos como yo te enseñe, fundirás tu cuerpo con alguien que no sea yo.
Yo haré el amor con quien más crea conveniente.
¿El amor?
Ja, lo volví a perder. La costumbre se hace ley.
¿Tu?
Amaras sin reservas.
¿A ti?
Te amarán sin tapujos.
¿Yo?
Seguiré escuchando.
“Que bonitos ojos tienes”.
¿Yo?
Solo pensaré….
“Ya lo sé estúpido”
martes, 2 de marzo de 2010
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me gustó mucho! y me da más gusto que hayas retomado este espacio.
ResponderEliminarbeso!